Si, hay gente buena, hay gente que merece la pena, que merece la pena conocer, que merece la pena tratar, que merece la pena por la amistad que puedan darte.
No se porque me da la sensación que por cada una de esas personas que valen la pena, hay por ahí 10 o 12 cabrones (o cabronas, vaya a ser que alguna cabrona susceptible se ofenda) que lo único que hacen es joder la marrana; de alguna u otra forma.
Ayer paseando al perro me crucé con un tipo (primero iba a decir “señor”, pero no, luego fui a decir “hombre”, pero tampoco) que al cruzarse con el perro se para y me dice:
Tipo: que bonito. Yo tengo una perrita que es clavadita a este, pero clavadita clavadita eh…
Yo: Ah, que cosas…
Tipo: Si, lo que pasa es que no la tengo aquí, la tengo en el campo en una nave.
Yo: ah…
Tipo: Si vamos, allí la tengo atada toda la semana, con su agua y con su comida.
Yo: mmm…
En ese momento me fuí. Y lo dijo tan anchamente, tan tranquilamente, como si fuese lo más normal del mundo tener a un animal amarrado a una cadena toda una semana. Pero lo peor no es eso; lo peor es que si que es lo más normal del mundo tener asi a los perros. Y no pasa nada, en este pais no pasa nada, aunque lo que estes haciendo este tipificado como delito, no pasa nada. Porque leyes contra la crueldad animal, haberlas haylas, pero ya saben, como si no las hubiera.
En realidad no se muy bien porque no le dije nada, en ese momento al verme flipando de esa manera por algo que ese tipo decía con tantísima naturalidad me sentí muy cansado; realmente cansado.
En casa me comentaba Marta que a media tarde, también pasendo a valen, había pasado por un sitio donde tres mocos, porque no tendrían más de 12 años, asaltaban a otro chaval, también de su quinta, para “pedirle” que se sacara lo que tuviera en los bolsillos. En un descuido de estos, el chaval asaltado echa a correr y los otros gritando le dicen “ya te cogeremos, te vas a enterar…” a lo que acto seguido se vuelven para Marta y sueltan algo a cuento del perro, que si que tiene que correr tela que si tal, que si cual, y otra vez, con toda la naturalidad del mundo.
Si señores, este es nuestro pais, donde lo mas normal del mundo es tener amarrado a un animal durante días, cuando llega el fin de semana, echarlo a cazar libres y cuando deje de cazar, pos se le cuelga de un árbol que es más barato que cartucho de escopeta que costaría pegarle un tiro (esto es verídico, excusa puesta por un cazador de esos llamados galgueros, aunque yo los llamaría simplemente hijosdeputa). Un pais donde esto es lo más normal del mundo, y se hace porque no pasa nada. Un pais que se cree desarrollado y rico pero donde la educación brilla por su ausencia, una educación que hace que chavales de 12 años ya esten atracando y amenazando y que nadie me lo venda como travesura porque no, no cuela.
Hoy casi (a falta de unos pocos centimetros) me tiran de la moto durante mi trayecto al curro. Uno de esos conductores que parece que piensen que ir delante de ellos en la carretera es una falta de respeto. Uno de esos hijos de puta que aceleran cuando te ven poner el intermitente para entrar en su carril; ah ah, tu por detrás mio, que yo voy primero. Claro, pongo intermitente, miro, veo que viene con distancia de sobra aún y me meto. Justo despues de meterme al carril miro y oh, pegadito al culo por el lado izquierdo, juraria que si hubiera llevado el estribo izquierdo del pasajero abierto le abría rayado la aleta con el de lo cerca que se me ha encajado. Lo peor es que ni siquiera era en un atasco… todo en la m40 a unos 90 o 95 por hora.
Y uno se cansa, se cansa de las mamonadas gratuitas, se cansa de que ser un hijo de puta sea lo más normal del mundo y que no pase absolutamente nada por serlo y putear a los demás. Y si, hay personas buenas, y son éstas las que hacen que no se desmorone todo.
Y es que Ude tiene toda la razón del mundo cuando me decía por twitter:
pues yo creo que no funcionamos como sociedad porque nos falla el tema social: somos ombligos andantes
Posts relacionados: