y yo, y más concretamente, mi cabeza, también. Y no hablo de tener un digno cabezón, que también.

Se juntan demasiadas cosas. Demasiadas cosas en que pensar. Demasiadas preocupaciones; autocreadas o no, pero demasiadas.

Las consecuencias: El carácter; agriado. El ánimo; en picado. Tolerancia a gilipolleces; mínima. Y problemas para dormir. Hacía mucho que nada me quitaba el sueño.

Ayer tuve la que creo que ha sido la pesadilla más real que he tenido nunca. No fue la peor ni la más angustiante pero ¿la más real? sin ninguna duda. Fue la primera vez que una vez despierto tuve que salir de la cama para asegurarme que había sido una pesadilla. Bastante desagradable esa sensación de ese instante en el que no sabes si era un sueño o no. Muy desagradable.

Todavía no ha entrado el verano y ya estoy deseando que se acabe. Que cosas.

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ánimo tio…. que los cambios se acercan!

16/06/2010 11:05

Animo don Pepe, por desgracia hay cosas que escapan a nuestro control, y en día a día son más de las que quisieramos. Es difícil buscar una salida y un cambio, pero para que llegue es necesario llegar abajo, a fondo de nosotros mismos; es una de las cosas que cuenta Osho con respecto a encauzar nuevos “retos” con el yoga, pero fuera de ahí tiene su parte de razón.

Keep on my friend!!

16/06/2010 11:09

ánimo pepe que las cosas hay que tomarlas mejor ara eso estan lo amigos para ayudarte y darte apollo .
Si he hecho descubrimientos invaluables ha sido más por tener paciencia que cualquier otro talento.

16/06/2010 13:25

tranqui pepe, las malas rachas o los malos dias se llaman asi porque terminan. Ya veras como poco a poco lo encauzas todo. Muchos ánimos valiente!

16/06/2010 18:03

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