desde el tren
Cada vez que viajo, y me pasa todas las veces que paso por zonas rurales o escasamente pobladas me entran ganas de irme a vivir al campo, al pueblo, lejos de todo; lejos de todos. Es precisamente cuando veo esa quietud me pasa que me doy cuenta de que lo echo de menos. Tanto coche, tanto tráfico, tanta gente… tanta oveja suelta…

verdad de la buena …