Últimamente valen anda especialmente nervioso; más inquieto, tira bastante más de la correa en los paseos… en fin, una serie de comportamientos producto de una serie de circunstancias que se han dado juntas y que no vienen al caso.
Total, que anoche, después de hacer el seminario de gestión de núcleos zoológicos en dogstar ví el momento de intentar tranquilizar a valen ya que empezaba a ser la hora de descansar y estaba bastante “animado”. La forma de hacerlo fue hacer un ejercicio de searching (que se usa habitualmente como terapia de reducción de estrés). El ejercicio, muy resumidamente, consiste en ir soltando premios en el suelo, y hacer que el perro comprenda que los tiene que encontrar usando su olfato, lo cual se consigue yendo poco a poco.
Éxito rotundo. Fue la primera vez que intentaba esto con valen, además es un cachorro de 6 meses, así que la “sesión” no llego a 2 minutos. En total, unas tres salchichitas cortadas en pedacitos pequeños. Aquí comprendí la importancia de hacerle entender lo que queremos que haga. En una ocasión le lancé al suelo tres pedacitos, encontró dos de ellos (gracias a la vista probablemente) y se puso a mirarme como diciendo, venga! venga! dame más!! Yo que no me di cuenta en ese momento, me quede de frente a el mirándolo, la reacción no se hizo esperar, ladró una vez para hacerme notar su inquietud. En ese momento me cosqué (cosas de la inexperiencia) y lo que hice fue girarme y ponerme de costado y girarle la cara con dos objetivos; primero no prestarle atención y segundo hacerle una señal de calma. Se dio cuenta enseguida y se puso a buscar hasta que encontró el tercer pedacito. Ya después de eso seguimos el ejercicio hasta acabar.
Fue increíble. Me dio la sensación de tener una conversación con él. Hizo lo que le dije que hiciera sin decir absolutamente nada. Fue interesante… Éxito total!
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