Soy de esas personas a las que no les importa (salvo contadas excepciones) estar solo; no estar acompañado todo el tiempo o al menos habitualmente. Sean por las razones o motivos que sean. Que siempre he pensado que las personas que no aguantan estar solas es porque no son capaces de soportarse a si mismas… pero ese es otro tema.
Así que por eso que acabo de contar, soy de los que no disfrutan especialmente de encontronazos casuales ya que no me gusta especialmente encontrarme a quien no tengo pensado encontrarme. Pero ayer fue distinto.
Ayer salí a dar una vuelta con un buen amigo y después de picotear algo por ahí nos fuimos a tomar un copazo al arenal. Y allí de pronto, me encontré con un colega que hacia años que no veía. Me alegró verle, aunque tampoco estuvimos hablando mucho rato…
Pero lo mejor fue después, cuando de pronto apareció gran parte de lo que un día fue toda “la patulesca” y de pronto fue como si hubiera vuelto a 6 o 7 años atrás, como era todo justo antes de yo irme a Madrid por primera vez… y fue… muy agradable…
…muy agradable.
Trackbacks