Hace ya algún tiempo… cuando empezaron a aflorar en Internet los blogs y yo los conocí, no le veía mucho sentido a eso de tener un diario online… y público! Los veía absurdos.
Resulta que al tiempo abrí un blog (este) sin saber muy bien a santo de que, pero bueno, lo importante es que empecé a publicar cosas, chorradas, chistes, reflexiones personales que no le importaban a nadie (ni creo que le importen, dicho sea de paso), y ms cosas, cosas personales.
Un muy buen amigo mío me decía que no entendía como poda “escribir” un sentimiento, y más aún, hacerlo público. Claro que entiendo como piensa… visto así es un poco extraño, pero no se, simplemente hay veces en las que me apetece escribir sobre algo, no solo escribirlo, el hecho de publicarlo hace que sienta que lo estoy compartiendo con más gente, y el tema no es ir buscando mil comentarios de la gente por cada post que escriba, sino, simplemente que quede constancia de que pensé o me sentí de aquella u otra manera.
Bien, el otro día hablando con un colega de la universidad que estaba teniendo problemas con su blog decíamos;
- Pep – Pues a ver si arreglas lo de los comentarios porque fui a hacerte un comment y no pude, y joder, es que me dio tanto coraje después de escribirlo que me lo reenvíe a mi mismo para no perderlo…
- UD – Joder, pues a ver si lo miro, porque ya me han entrado ganas de leerlo.
- Pep – si, además es curioso, te pongo en el post algo que no le conté a nadie nunca, es curioso que haya decidido contarlo por primera vez y de esa manera, ya sabes, haciéndolo público y tal…
- UD – si, es lo que tiene esto de los blogs, que sirven para escribir y publicar cosas que de otra manera nunca dirías.
Y se fue, porque lo estaba acompañando hasta que llegara el bus. Y me quedé pensando en eso que dijo… y en toda la razón que tenía. Ahora ya se porque escribo aquí.
2 responses
Do you want to comment?
Comments RSS and TrackBack Identifier URI ?
Trackbacks